Comuneros de Catedral Sur es la cara de un grupo de vecinos que rescatando la primitiva denominación del actual barrio de Montserrat intenta ser un espacio de reflexión plural desde el pensamiento progresista para abordar la problemática que enfrentamos de cara a la situación política, esto es el deterioro medioambiental, la ausencia de un programa de desarrollo productivo sustentable y la desestructuración del tejido urbano societal.
domingo, 10 de octubre de 2010
Las próximas elecciones internas y las lecciones de la historia
Vivo en Vicente López desde 1990. Hasta entrados los años 90 continué mi actividad política en el Distrito Capital (ahora llamado Ciudad Autónoma de Buenos Aires), allá por el año 2000 por cuestiones laborales tuve que fijar mi domicilio legal con el real en este Distrito; fue así que luego de algunos años sabáticos y porque esta actividad – parafraseando a Julio Cortázar cuando dice que escribir es una marca y un atributo como ser rengo, tuerto o francés que no se puede ocultar ni dejar-, me vincule políticamente a un grupo de amigos a los que conocía porque creo desde muy chico que las cosas se cambian de adentro , ellos dando una prueba de generosidad pocas veces vistas en esta actividad donde el egoísmo es moneda casi corriente me invitaron a participar de un proyecto que venían gestando hace un tiempo y fui invitado para acompañar con mi firma el lanzamiento de la Red Raúl Alfonsín – Radicales de Vicente López.
Como es público y notorio, porque siempre hay distraídos y malos intencionados, no formo parte de la nómina de empleados municipales de Vicente López.
Este breve relato de los hechos me permite abusando de la generosidad de mis correligionarios y amigos tener una visión algo distinta acerca de los dirigentes de la UCR de Vicente López. De los dirigentes nacionales que integran ese acuerdo por el espanto que se llaman Leopoldo Moreau, María del Carmen Banzas, Federico Manuel Teobaldo Storani, Gustavo Posse & Cía. Tengo una opinión política formada a lo largo de casi cuarenta años, abundo sobre alguno de estos dirigentes que voy a sintetizar con estrofas de dos poetas contemporáneos un rosarino: “….a mi el tiempo me puso en otro lado” y un catalán: “… entre esos tipos y yo hay algo personal”.
Ellos representan una forma de hacer política; yo aspiro a otra. Esto es así de sencillo.
En Vicente López no se hay elecciones internas desde hace casi 10 años.
Enrique García manejo el destino de partido primero y del municipio después igual que muchos de sus colegas desde Jujuy hasta Rio Grande (y sito estas dos ciudades no a título de metáfora sino en forma literal. Como vecino apruebo y disfruto de algunas de sus obras públicas, padezco problemas derivados de la ausencia y/ o el retroceso del Estado Municipal y encuentro otras francamente incomprensibles. Pero eso es otro tema, que se irá a colar por la ventana en el desarrollo de estas ideas más adelante.
El problema se plantea con mayor fuerza y si se quiere visibilidad política para el radicalismo, cuando empieza a dar señales de recuperación institucional, no por acciones políticas coherentes y constantes, sino por un acto político puntual realizado por Julio Cobos (que dicho sea de paso conto con el apoyo logístico de la plana mayor real de la UCR, que lo rodeo y acompaño), para que en un acto de racionalidad política y coherencia con sus convicciones votara en contra de la Res 125. Este hecho generó un tsunami holográfico gestado virtualmente por la Presidente y su cohorte de ad larates, una inconsistencia verbal incendiara construida por Néstor Kirchner hablando de los comandos civiles, de los grupos de tareas, de la gesta de los humildes para encontrar un lugar bajo el sol, del rol de los medios, etc.
La muerte de Raúl Alfonsín y la ceremonia mortuoria popular y espontánea en derredor de su figura primero, y la revaloración de su figura desde lo político, histórico e institucional después, fue como el apalancamiento que la UCR necesitaba pare erigirse como lo que es un partido de 120 años que está enraizado en el conjunto del pueblo argentino, mucho más allá de las mezquindades e hipocresías que a través de ríos de tinta usaron jubilados a sueldo del Estado y algún filosofo que se cansa de hablar de Ezequiel Martínez Estrada y los grandes pensadores contemporáneos, cuando por su práctica y su discurso se parece más a un aprendiz adelantado de la cátedra libre de comunicación social práctica cuyo titular es el Dr. Joseph Goebbels.
Las elecciones de julio fueron un hito más que permitió consolidar nuevamente en el imaginario colectivo el rol de las instituciones, todo esto batido con los intereses de los medios de comunicación social que juegan su partido en el medio.
En este contexto generalizado donde prima la confusión, se inicia un proceso electoral interno en la Provincia de cara al 2011.
Es así que se configuran las dos corrientes que disputaran la dirección de la UCR.
Paradójicamente el Plenario de Comité Provincia decide por fuera de toda lógica política y al margen de las disposiciones legales excluir al Distrito de Vicente López del cronograma electoral.
Quienes integramos la Red Raúl Alfonsín – Radicales de Vicente López analizamos la cuestión y llegamos a las siguientes conclusiones
- El mandato del interventor esta vencido
- El partido en orden distrital acéfalo
- La convocatoria está viciada de nulidad
- Se violan derechos y garantías consagradas en la Constitución Nacional y en la Carta Orgánica Partidaria
- Intentadas gestiones políticas para encaminar esta situación no hubo respuesta de parte del sector que hoy detenta la mayoría del Plenario de Delegados del Comité de la Provincia.
Sólo nos quedo como salida al carrefour que nos plantearon la acción legal.
La justica federal con competencia electoral nos da la razón y ordena incluir a nuestro distrito dentro del cronograma electoral y de así estimarlo pertinente adecue el cronograma electoral para con lo dispuesto en la Carta Orgánica Paridaria..
La verdad es que nuestro grupo estaba ayer (4 de mayo), en condiciones legales de presentar la lista del distrito y de los subcomité barriales con sus respectivos avales.
El resto de los grupos no.
En el medio de todo este relato el MODESO-CON agita el fantasma de un acuerdo entre Ricardo Alfonsín y Enrique García. El problema es que Enrique García, Fabián Gnoffo, Willy Ruiz y otros varios de quienes integran Causa Popular Renovadora o el Frente Vecinal de Vicente López, están expulsados de la UCR por haber integrado listas con otros partidos.
Un tema no menor, pero en esa misma situación están alcanzados por las generales de la ley todos aquellos que hicieron lo mismo o bien que integraron las listas del ACS en representación de otros partidos. No hago nombres porque no me parece pertinente pero de ser necesario me voy al almacén de la esquina compro un rollo de papel de cocina y empiezo, aclaro que la lista es tan, tan, pero tan larga, que sería más serio, saludable y hablaría mejor de nosotros si empezamos a discutir política y no nombres, porque acá corre lo que dicen las sagradas escrituras de la cristiandad alguna vez ese hombre santo llamado ישו “…el que esté libre de culpas que tire la primera piedra”.
Ahora el fin reconstruir el radicalismo en Vicente López es una tarea colectiva, una tarea que necesariamente implica generar consensos amplios, la elaboración de una agenda política local de desarrollo económico, social, sanitario, educativo y medioambiental. Una agenda que se proponga como norte cohesionar socialmente y promover el empleo registrado. Este demanda de todos nosotros esfuerzos de imaginación para salir del laberinto sin despertar al Minotauro por que pueden suceder dos cosas:
• el Minotauro nos devora;
• los dioses nos castigan a repetir el castigo impuesto a Sísifo
La necesidad de encarar el futuro unidos requiere de todos nosotros gestos de grandeza, actos de desprendimiento y generosidad, mucho más visibles de aquellos que fueron consagrados por el voto popular para cargos de representación política institucional.
Negar esto es vivir en un país de ficción.
Soslayarlo una muestra más de soberbia.
Pensar que todo puede ser alegremente soslayado, demuestra el grado de miopía política y la ausencia de una lectura crítica y real de la sociedad contemporánea, como asimismo de los nuevos desafíos y retos que esta nos plantea a cada paso.
Vuelvo sobre esto porque estimo que no es un hecho menor.
En ese contexto la presencia de Enrique García no ha pasada desapercibida y su marca está presente en el tejido urbano y social de nuestro pueblo.
Quien niegue para bien o para mal esto no entiende nada de estas cosas
Sin embargo y a pesar de todo debe intelectualmente hacer una disquisición que no es menor. Nuestra sociedad es una sociedad necrofílica, cuando las personas están vivas se las suele denostar con una liviandad absoluta, se habla de su integridad moral, y de su vida sin importar nada. Sucedió salvando las distancias con Hipólito Yrigoyen, con Marcelo T. de Alvear, con Moisés Lebenshon, con Crisólogo Larralde, con Ricardo Balbín y recientemente con Raúl Alfonsín.
Solo la muerte, la escenificación de la ausencia resalta los logros que en vida les fueron negados, por muchos de sus contemporáneos.
Yo creo en eso, por eso lo digo y lo resalto, porque no me gusta que después cualquier pelafustán encuadernado en piel humano sostenga alegremente y con patente de corso en el bolsillo una oración fúnebre acompañada con lágrima de cocodrilo, frente el cuerpo inerte de un hombre al que le amargaron la vida en esta tierra.
La mía es una visión que entiendo posee una carga de honestidad intelectual, por eso lo digo, nada más que eso.
Hace ya muchos un abogado joven de treinta y seis años, que había sido llamado “el incorruptible” subía engrillado los escalones que lo conducían a la guillotina, Maximilien François Marie Isidore de Robespierre, de él se trata, que había nacido en la ciudad de Arrás, murmuró una frase que dicen los que cuentan la historia de los hombres que hacen la historia, sólo alcanzó a escuchar su verdugo y después repitió: “…los hombres se equivocan y no tienen tiempo”, esa frase me marco la vida, las acciones políticas que realizo y me sirve para entender algunas cosas que pienso, sostengo y hago; y se que la historia a mí también me juzgará.
Si el devenir de la historia torna necesario acordar políticamente en aras de una posición superadora habrá que acordar aunque queden en el camino amigos que no lo entiendan, por un lado y mentirosos que se bañan en el discurso hipócrita del agua bendita, o de quienes histéricamente declaman el bien y la moral, como si en la vida todo fuera blanco o negro o como hace decir Krzysztof Zanussi en “Iluminación” esa fantástica película estrenada en 1972: “… la vida no es una ecuación matemática donde dos más dos siempre da cuatro”. Digo esto porque me gusta poner las cosas en tensión y vuelvo a los ejemplos de la historia.
* Alem e Yrigoyen acordaron con Mitre para enfrentar a Roca en 1890
* Yrigoyen recorrió cada pueblo del país para sostener la candidatura de Marcelo de Alvear en 1922
* Yrigoyen desde su lecho de muerte dijo: “…hay que rodearlo a Marcelo”
* Raúl Alfonsín acordó con Eduardo César Angeloz y Víctor Martínez la formula de 1983 dejando de lado a Conrado Storani
* Raúl Alfonsín acordando con Troccoli, Pugliese, Galván y De La Rúa
* Raúl Alfonsín acordó el Pacto de Olivos con Carlos Menem en 1993
* Raúl Alfonsín acordó la construcción de la Alianza en 1997
En lo partidario interno Leopoldo Moreau acordó junto a Raúl Alfonsín que Enrique García fuera Presidente del Comité de la Provincia allá hacia fines del los 80 o se olvidan de eso.
Nadie cuestionó estos hechos como se cuestionan ahora posibles acuerdos.
Y si cuestionamos estos acuerdos que dicen o dijeron de los acuerdos de Freddy con Leopoldo? De los acuerdos de Casella con Freddy? , realizados en su momento?
Hace poco Guillermo Banzas, un conocido virtual de facebook con el que discuto, reflecciono y me divierto en esa red social de comunicación, que fue testigo de muchos acuerdos políticos le dedico unos párrafos a Federico Storani, que me eximo de repetir porque seguramente él (Guillermo como afiliado y abogado podrá dar cuenta de hechos que me fueron contados pero que no conozco de primera mano), así que me relevo de reiterarlos en estas líneas.
O es que hay acuerdos buenos y acuerdos malos? Acuerdos que pueden ser justificados y otros reprochados?
Por favor, basta de hipocresía, cinismos varios y de denostar la inteligencia de las personas.
La historia en rica en cientos de ejemplos como estos. Basta estimados correligionarios y amigos de decir cualquier cosa. No todo es gratis y algunas cosas se terminan pagando.
Todo no va con todo.
Un partido es un colectivo con reglas, con programas y con mecanismos para la alternancia en sus órganos de gobierno.
Si como alguna vez escribió Ricardo Laferriere el internismo es una forma de degradación de la política, hay que dentro de los marcos legales presentarse a elecciones, poner a consideración de los afiliados los programas y después de la alevosa encrucijada del cuarto oscuro cuando hayamos contado los votos trabajar de cara al 2011, es el imperativo de este particular momento histórico.
Lo otro es discutir acerca de las nubes de Ubeda.
La nueva partidocracia de MS & Asoc. Entertainment Group, o un radicalismo para construir una sociedad para todos.
Sobre la cuestión nacional no me voy a explayar demasiado ya que esta claro que estamos cansados de las actitudes de la Dra. Carrió que ataca más que el peronismo en todas sus vertientes, y su ataque al partido y hacia algunos de sus dirigentes compartamos o no sus actitudes – insisto será motivo de otro análisis y no de este-, obedece a una cuestión subalterna y esta originado en su necesidad de posicionarse de cara a la elección nacional del 2011 cueste lo que cueste, sin importarle lo que quede en el camino. Salvando las distancias recuerdo las declaraciones del general retirado a conferencista en Barcelona y ex comandante en jefe de una banda ensangrentada de burócratas blindados – gracias Pablo Giusiani por la mejor definición de esos personajes -, que cuando se le preguntaban como veían la situación decía suelto de cuerpo “…nosotros evaluamos que podemos llegar a perder 5000 militantes pero después las masas tomaran el poder guiados por nuestra organización”; la Dra. Elisa Carrió - salvando las distancias que la diferencia de esos oscuros personajes -, dice en el fondo exactamente lo mismo; no me importa lo que hacen si no hacen lo que yo creo conveniente, total los corro a todos por izquierda así aglutino la auténtica oposición, y eso la lleva a coincidir en su estrategia con lo mejorcito del Peronismo Federal que de progresista no tiene nada más allá que Felipe Sola haya declarado que el es peronista desde 1968 y que en 1973 fue secretario de entonces Vice Canciller Jorge Vázquez, es decir que saco a relucir un pasado tangencialmente ligado a la Tendencia Revolucionaria de PJ, aunque después aclaró que eso le valió tener que “guardarse” varios años, es decir lo mismo que hicimos millones de argentinos que vivimos el exilio interior como pudimos. Volviendo a lo que intentaba decir tal vez alguien estuvo elucubrando una fórmula Carrió – Solá, ó, Carrió – Reuteman.
Eso sólo me mueve a risa.
Veremos cada cosa en el futuro, que eso será una pavada ya que ahora mirando a vuelo de pájaro las declaraciones de Kristina este año será cada día más divertido.
Sin embargo el primer problema que tenemos que resolver en el radicalismo y principalmente en el territorio de la Provincia de Buenos Aires es una cuestión de carácter interno y tiene que ver con la disputa por la dirección y el sentido de la acción política desde nuestro partido.
Leía hace un rato que Ricardo Campero hacía mención al Discurso de Parque Norte, ese documento político de 1985 que leímos, discutimos y tratamos de aplicar en nuestra práctica, se iniciaba con una descripción de la realidad de nuestro país y un análisis político de las razones por la cual estábamos así. Proponía construir una sociedad diferente y en consecuencia formulaba tres caminos para ello:
1.- Una democracia participativa
2.- Una ética de la solidaridad
3.- La modernización
Pero si no empezamos por nuestro propio partido a transitar esos senderos estoy seguro que no tenemos destino.
Hoy no nos podemos dar el lujo de caer en las provocaciones que la imaginativa mente de ideólogo de la sociedad comercial que nomine en el epígrafe y que gobierna con puño de hierro y la sutiliza de un elefante dentro de un bazar, - al mejor estilo de la antigua nomenclatura del politburó del PCUS por su metodología y no por su ideología -, los destinos de nuestro partido en la Provincia de Buenos Aires, me refiero al ex periodista, ex Diputado Nacional, ex Senador Nacional y ex candidato a Presidente de la Nación – que obtuvo el 2% de los votos del padrón nacional, el señor Leopoldo Moreau, un auténtico artista en fabricar mentiras y hacerse la victima.
El conjunto de los afiliados y los dirigentes que pretendan ser tal cosa, debemos actuar con coherencia ideológica, honestidad intelectual e inteligencia en la práctica diaria.
Para ello hay que recurrir a la historia que como ciencia aplicada nos indica que es a partir de los conocimiento de los hechos del pasado nos permite interpretar los hechos del presente y poder realizar una prognosis hacia el futuro.
La lucha por la disputa de dirección y el sentido político de la UCR en Vicente López no es ajena a la que se esta planteando en todo el país, donde los oportunistas de toda laya y pelaje, esperando que nuestro partido siga desgajándose por izquierda y por derecha, haciendo leña del árbol caído y arrojarse como buitres carroñeros sobre un cuerpo inerte.
Esta disputa de la que hablo tiene que ver no con personas, sino más bien, con la inexistencia de un auténtico proyecto político que se pretenda como la herramienta que vertebre y cohesione la sociedad cociendo la fisura de la pobreza, propiciando el empleo registrado, las nuevas formas asociativas para el trabajo sustentable, alimentando como corresponde al universo de los desprotegidos, cerrando la brecha de las deficiencias educativas, es decir construir una sociedad diferente en un país para todos.
Esta tarea es imposible en un marco donde impera el clientelismo y la partidocracia, un ambiente donde se pretenden acallan las voces de los que se expresan de otra manera, donde se unifica el discurso a través de la máquina de los adocenados que votan en una tragicómica y alevosa encrucijada de las manos levantadas para pretender justificar el despropósito político y la ajuridicidad de sus actos, negado de esta manera el primero de los caminos que nos señalaba en su momento el Presidente Alfonsín, una democracia participativa.
La resolución adoptada por el último Plenario del Comité de la Provincia; la posterior, - y jurídicamente hablando repugnante -, disposición adoptada por el Presidente de la Junta Electoral, como asimismo el comunicado de prensa de la mayoría de los miembros de la mesa directiva anunciando “posibles tomas” por parte de la barra del Club Atlético Platense de la sede de nuestro Comité de Distrito, son las pruebas palmarias, que a modo de confesión de parte me relevan de la necesidad de fundamentar lo que digo.
Seré más claro aún se toma una decisión sobre la que no se tiene competencia, un funcionario adopta una resolución sin los atributos necesario para pretender convalidar lo que la Carta Orgánica no faculta y por último se emite un comunicado de prensa que denuncia posibles actos y en consecuencia avisa que formulará denuncia policial y penal sobre la base de un puterio de peluquería para crear la estrategia del miedo.
La verdad sin embargo es otra y tiene dos aristas una es jurídica – institucional y la otra es política.
Nuestro Comité de Distrito está acéfalo ya que la intervención tenía fecha de vencimiento y esa fecha ya pasó es decir la intervención caducó de iure, sin que se designara nuevo interventor o se prorrogase el mandato del anterior, para conocer a señor correligionario que ocupa tal cargo proponemos presentar un recurso de habeas corpus preventivo ya que se desconoce su paradero.
La otra cuestión es política ideológica, ya que a partir del apogeo del neoliberalismo y de una tardomodernidad decadente y bizarra donde el postcapitalismo globalizado impone sus reglas borrando las diferencias y que opera al interior de la sociedad y de los partidos políticos mediante un proceso de vaciamiento ideológico.
Es así que a partir de este proceso se construye una nueva mayoría de matriz política aideológica, paraideológica y heterotópica respecto a la ideología de nuestro partido; que lo transforma así en un viejo vino en odres nuevos, merced a la conformación de una nueva nomenclatura gerontocrática, que reitera ad infinitum en un fenómeno que con la ayuda de Gilles Deleuze podríamos llamar del síntoma y la repetición de lo peor de las conducciones del unionismo, ya que tiende a poner en blanco sobre negro una lucha entre dos sectores claramente enfrentados en el seno de la UCR: por un lado una conducción aristocratizante de abolengo partidario donde los apellidos ilustres se reiteran una y otra vez, y por el otro un radicalismo plebeyo, popular, democrático, nacionalista y de izquierda. Por un lado un modelo partidario sostenido manu militari por una nomenclatura que sólo pretende mantener el actual status quo, las dádivas y las prebendas que devienen del aparato, y por el otro uno que busca incansablemente la forma de expresarse para construir esa sociedad para todos de la que hablaba Raúl Alfonsín en su discurso de Parque Norte, una sociedad que soñaron en sus tiempos, los padres fundadores de nuestra nación Belgrano, Moreno, Castelli, San Martín, como los de nuestro partido: Alem, Yrigoyen, Lebensohn, Larralde, Sabattini y Arturo Illia. Porque hay que tener en claro dos cosas cuando un partido tiene ciento veinte años de vida es que esa formación política es parte indisoluble del pueblo argentino y porque las razones de su origen y su programa de reparación moral y política sigue siendo el programa de pueblo argentino. Esta parte de la realidad es la trágica.
La cómica es que los auténticos artífices de esta situación en lugar de basar su accionar en hechos concretos, y que para colmo de males – olvidándose de sus actos del pasado -, cuando anuncian que harán las denuncias policiales y judiciales pertinentes, digo olvidándose de su pasado porque la nomenclatura partidocrática era especialista allá en los años 70, cuando alguno de los firmantes del documento ni siquiera habían nacido, otros jugaban a la bolita miraban al Capitán Marte y el XL 15 por canal 11, en tanto los propietarios de la sociedad comercial que rige los destinos de nuestro partido era especialista en “tomar por asalto” la casa radical de Tucumán 1660 a la que llamaban despectivamente “la eléctrica” o el viejo Comité Provincia en Moreno al 2400, sin que el oficialismo partidario hiciera ninguna denuncia de ningún tipo, esa actitud en mi barrio se llama de otra manera.
Insistir hay que transitar un camino judicial y pedir que se expida sobre la ajuridicidad de la Resolución de la Junta Electoral y del Plenario de Delegados para excluir a nuestro distrito del llamado a elecciones internas por un lado y por el otro denunciar la acefalía habida cuenta que el mandato del interventor caducó. Eso en lo jurídico - político; en lo estrictamente polítco hay que movilizar a los militantes convocandolos a participar de un debate más serio del que nos proponen los responsables del partido del 2%. Calma radicales porque como decía Alem: "el futuro es del porvenir y el porvenir es nuestro"
Saludos cordiales a todos
sábado, 6 de marzo de 2010
La vergüenza
Ese día en el Salón de Actos del primer piso del Comité de la Provincia de Buenos Aires, sito en la Avda. Paseo Colón 669 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con la presencia de unos 26 delegados sesionó el Plenario de Delegados presidido por Dr. Daniel Salvador.
Con más delegados haciendo ostentación de sus cargos en la Mesa Directiva, que aquellos que ocupaban sus asientos en el salón, el Plenario resolvió que cesara la intervención en la totalidad de los distritos intervenidos antes de ahora, con la excepción del Distrito Vicente López.
Sin ninguna argumentación seria, racional y militante, unos 14 delegados votaron sostener esa INTERVENCIÓN que impide a los afiliados del distrito a elegir a sus representantes.
Quiero señalar que hay sólo cinco personas felices con esta decisión vergonzosa: Leopoldo Moreau, Federico Manuel Teobaldo Storani, Ricardo Ortiz (ex Presidente del HCD de Vicente López y "funcionario estrella de Enrique García"), y los Concejales Gracias a los Dedos Mágicos de los Amigos y del Lic. Dante Mario Caputo -, digo los electos concejales Gustavo Debenetti y Paola Caputo, en representación de lo que otrora fuera la CON y el CONFE.
Quienes, como en mi caso militamos en la UCR desde hace casi treinta ocho años; acompañando el desarrollo del brazo universitario de nuestro partido cuando no todos lo que militaban en la UNE Franja Morada pensaban ideológicamente de la misma manera, hicimos oír voces distintas en frentes de masas como sindicatos, cooperadoras o clubes de barrio, colaboramos en las gestiones gubernamentales de Raúl Alfonsín y Fernando De La Rua (tanto en la ciudad como en nación), hicimos oír en absoluta minoría nuestra oposición y por ello atravesamos un largo desierto, porque considerábamos que no se debía apoyar las Instrucciones al Fiscal Militar, la Obediencia Debida y el Punto Final, y fuimos honrados mediante elecciones para ocupar cargos partidarios en representación de afiliados en más de una ocasión y desde distintos lugares, no puedo menos que avergonzarme por la decisión que se adopto el jueves a la tarde.
Lo decidido en la tarde del jueves, fue una vergüenza en todo sentido; el plenario fue convocado a las 15, comenzó a deliberar pasadas las 16 hs y terminó de sesionar a las 17 hs, trámite exprés, si los hay u hubo, un auténtico despropósito, sobre el que se tendrá que expedir otros organismos partidarios por la sinrazón de la medida adoptada, y con seguridad la Justicia Electoral; sino prima la cordura y recapacitan aquellos que ayer impulsaron e impusieron un número insignificantes de voluntades que pretende construir un argumento político sobre falacias y el miedo a perder espacios de poder.
Quiero resaltar la dignidad de Daniel Salvador que intentó sólo en medio de un desierto de ideas y de mentes afiebradas, pasar a un cuarto intermedio primero y llegó a sostener después que creía que le cuerpo no estaba habilitado a tomar esa decisión.
Una decisión discriminatoria, arbitraria y antidemocrática de parte de quienes se llenan la boca hablando de democracia, respeto a las instituciones, criticando a la familia imperial de las comarcas pingüinos, son los mismos que hacen exactamente lo mismo desde los órganos de conducción partidaria en la Provincia de Buenos Aires, hablan de ética, cohesión social, representación, pero a la hora de las efectividades conducentes como diría Hipólito Yrigoyen, o bien se cagan - como decimos en castellano clásico el café de la esquina-, con tal de mantener sus posiciones de privilegio.
Intentó tibiamente y sin éxito el sector "Punto de encuentro radical" a través de alguna intervención de revertir lo que parecía una decisión tomada de antemano ya que no hubo debate y digo tibiamente por que habría que retirarse y dejar sin quórum a estos personajes del pasado.
Repiten los argumentos vertidos en día que llevaron a Ernesto Sanz a San Isidro y Vicente López, acto sobre el que no le avisaron a nadie, salvo que hablaron de más en algún lugar y a la hora del evento, al llegar al Comité de Distrito había afiliados y militantes de otros sectores distintos de los convocantes que mayoritariamente exigieron el cese de la intervención y la democratización del distrito, frente a dos discursos uno que rescataba y exaltaba el Pacto de la Moncloa como un modelo a replicar, pero no en nuestro distrito donde los afiliados no cuentan por un lado, y por el otro una arenga afiebrada, exaltada, provocadora y agraviante de parte de Gustavo Benedetti, que tuvo que ser "salvado" de las protestas de los vecinos por Ernesto Sanz, quien después de decir el clásico "calma radicales", llamo a reconstruir entre todos los sectores el partido sobre la base del compromiso a futuro con las decisiones del partido.
Pero para que esto suceda debe de existir un partido nacional único centralizado y democrático en el proceso de toma de decisiones y no una confederación de estructuras locales que pivotean sobre algún dirigente, que a partir de la crisis del 2001 hacen lo que creen conveniente para sobrevivir al diluvio.
Quizás sobre esto haya tal vez que hablar en otro momento.
Construir la UCR sobre la base de un programa liberador, que se proponga cohesionar socialmente a los más desposeídos, que tenga por norte la educación pública universal y gratuita, como asimismo la salud, una renta básica universal por cada niño en situación de escolaridad, la promoción del empleo registrado y una sociedad sustentable, debe ser el compromiso y la tarea de la hora.
Pero parece que la sensatez, la cordura y el espíritu amplio y generoso pedido por el Presidente del Comité Nacional, que no le escapo al bulto, según sus propias palabras cayó en saco roto.
Bueno la verdad es esta amplia mayoría democrática de 14 "dirigentes", son coherentes con la historia de su jefe, y me acuerdo de la primera anécdota, que a modo de muestra lo pinta de cuerpo entero, en 1970 se realizó un Congreso de la Juventud Radical en Tucumán, la regional Buenos Aires de la Franja Morada había consensuado un documento para discutir en ese plenario. Viajaron dos personas: Moreau con el resultado de una colecta realizada entre todos los militantes y Ricardo Campero que como todos saben es tucumano y hacia de anfitrión, cuando regresaron a Buenos Aires nos enteramos que Leopoldo había cambiado una parte del documento con la excusa de que como estaba redactado "no pasaba", la primera de las disputas juveniles se había desatado, la primera de las mañas había aflorado a flor de piel, hay muchos radicales que pueden dar cuenta de esto, la historia tiende a repetirse.
Puedo contar otra historia en el mismo sentido que vincula al otro grupo y me refiero a la CON, cuando la Convención Nacional se reunió en el CENARD, para tratar la obediencia debida, el entonces Presidente del Comité Nacional de la JR Carlos Raimundi, realizó reuniones con los grupos que nos oponíamos a tal decisión, en el marco de la JR de la Capital Federal el sector mayoritario se dividía en quintos, el quinto centro proponía hacer presión en todos los frentes, quienes eran convencionales metropolitanos impulsamos instruir a los convencionales nacionales del distrito y por el otro se decidió movilizar; eso se consensuo con la coordinadora de la Pcia, llegado el día del plenario, no movilizaron lo que se habían comprometido y Raimundi & Cía personalmente, bajaron para apretar a los díscolos y la fundamentación corrió por cuenta del mudo Alconada Sempe.
Igualito que el tango, ”… la historia vuelve a repetirse”, pero para estos muchachos les vendría bien leer a Lacan y Delueze, digo por lo del síntoma y la repetición.
Es imposible retrotraer las agujas del reloj de la historia y más cuando se forma parte de un partido que es parte indisoluble del pueblo argentino.
Un pueblo que rechaza el autoritarismo, un pueblo que espera transparencia y coherencia.
Pero hoy como ayer, la respuesta de los militantes y los afiliados que quieren un partido serio, que de respuesta a los reclamos comunitarios será la misma, honestidad ideológica y coherencia política: acordar reglas claras para todos, nos vamos a organizar y los vamos a derrotar, por prepotencia de trabajo y porque el futuro es del porvenir y el porvenir es nuestro.
martes, 7 de julio de 2009
Gobernabilidad - Gobernanza. Un problema dual de nuestro tiempo resuelto a través del trabajo
A manera de introducción
Durante los últimos años el mundo de las ciencias sociales, el de la política y el de los ciudadanos de a pie esta siendo atravesado por una serie de conceptos que involucran a los sujetos ya sea en forma de discurso y que es hablado por medio de estos. En consecuencia se ha constituido una sofisticada querella política acerca de los problemática gubernamental que ha sido instalada en forma de agenda política con intereses subalternos. Como la derrota electoral que sufrió el oficialismo gobernante en las elecciones parlamentarias de medio término que implica una fuerte disminución de su sustentación social, que a pesar de lo acotada de la misma llega al 35 % de las preferencias del electorado, alerta acerca de los desafíos a futuro, del sistema de representación política, tal cual venía desarrollándose en los últimos seis o siete años, esto es un desplazamiento del escenario de los partidos políticos como vehiculizador de las demandas societales hacia el escenario artificial donde una “concertación plural” enlazando políticas con los denominados “movimientos sociales” pretendió desplazar el debate parlamentario, por unos acuerdos programáticos para la profundización del “modelo” puesta en marcha por Néstor y Cristina Kirchner, para sostenerse en el poder, utilizando la lógica del amigo enemigo sostenida en su oportunidad por Karl Schmitt, releída en clave populista por el politólogo Ernesto Laclau.
Ahora bien poco antes de desatarse la crisis financiera internacional, a partir de las disputas internas en el frente gobernante y las fracturas operadas al interior del mismo, el matrimonio presidencial gira nuevamente al PJ tratando de rearticular una vez más políticas con eje en el mismo, obligando al compromiso de los intendentes de la provincia de Buenos Aires con las llamadas listas testimoniales.
La gravedad de la crisis económica ocultada parcialmente con los planes licuadoras diseñado para el segmento AB2 de la población y sostenidos con los fondos del sistema de seguridad social, los indicadores del INDEC falseados deliberadamente por la intervención que sufre ese organismo del Estado, la caída de la actividad económica, la creciente desocupación que impacta en los estratos medios-bajos de la sociedad y que no llega a ser paliados por los planes asistenciales focalizados, son los emergentes más visibles, más negados desde los vértices del gobierno y al mismo tiempo o como consecuencia directa de esta afirmación, menos discutidos políticamente, que nos permiten sostener que el “modelo” esta escorado.
Esta situación política institucional, sumado a la existencia de un cuadro de, - en palabras de la CEPAL -, vulnerabilidad social que se manifiesta en la sensación de riesgo, inseguridad e indefensión que actualmente alberga a la mayoría de la población en nuestro país, hace necesario que analicemos en detalle algunas cuestiones a manera de reflexión colectiva para generar la masa crítica que nos permita salir de este laberinto y no repetir como Sísifo el mismo castigo o la misma historia.
El orden político establecido en nuestro país se hace cada vez más difícil de sostener.
Una multiplicidad de acciones divergentes por su origen pero convergentes en sus efectos afectan al conjunto del pueblo argentino.
Estamos convencidos que la salida de la crisis no puede ser individual y tampoco estrictamente nacional, y en ese sentido se torna necesario iniciar acciones conjuntas con el resto de los países (serios) del hemisferio para enfrentar la crisis y superarla, teniendo como premisa que de no hacerlo nuestras futuras generaciones, es decir nuestros hijos y los hijos de ellos, no tendrán futuro.
Esta es una Nación llena de paradojas, enclavada en un territorio sumamente vasto y rico que por ausencia de obras de infraestructura hoy posee extensas regiones castigadas por el flagelo de una sequía como no se veía en los últimos cincuenta años, demás está decir que hace diez años padecíamos importantes inundaciones sin que se realizaran obras de infraestructura que contemplara ambos casos, y una creciente soja dependencia sostenida por una demanda internacional que pretende ser aprovechada al máximo por los sectores productivos agropecuarios en detrimento de otros nichos de la actividad económica regional que son necesarios para el desarrollo sostenido y sustentable del territorio propicio para la siembra y la ganadería.
Por la aplicación a rajatabla de medidas de ajuste estructural de la economía y por seguir los consejos de los personeros del establishment, pagamos capital y servicios de la deuda externa a los tenedores externos de los títulos aunque con un discurso pseudochauvinista se le “vendió” al conjunto societal que estábamos en el mejor de los mundos y que habíamos realizado una acción de economía política soberana, en forma paralela abrimos nuestra economía a mercaderías producidas con mano de obra esclava, importamos “esclavos laborales” que son ocupados sin ningún tipo de protección socio-sanitario y laboral en detrimento de mano de obra local, en aras de sumarnos al primer mundo aceptamos sin propuestas políticas alternativas a una globalización impulsada por el capital trasnacionalizado acatando a pies juntilla los consejos de los “inspectores de la marcha de nuestra economía” que nos proponen una vez más volver a las recetas diseñadas por el FMI.
Paralelamente la aduana era y es, un inmenso colador por donde ingresan miles de millones de dólares en productos por año que inundan el mercado a un precio vil, lógicamente por que no tributan.
En forma simultánea los efectos de esta apertura de la economía, nuestra sociedad sigue padeciendo los que están siendo acarreados desde hace 30 años, cuando se produjo la mayor transferencia de deuda privada al sector público cuando hubo una especie de socialismo al revés, al nacionalizarse la deuda externa privada. No es baladí repetir que en un depósito del Congreso Nacional duerme el eterno sueño de los justos el informe elaborado por el Dr. Alajandro Olmos un patriota que algún día no muy lejano encontrará su justo lugar en la historia de nuestro país.
Para complejizar más aun este cuadro, hay que recordar que a comienzos de los noventa y como consecuencia de un proceso de privatizaciones y concesiones de empresas de servicios públicos se transfirió el patrimonio social acumulado por décadas del conjunto del pueblo argentino a unos pocos grupos económicos, altamente concentrados que aumentaron las tarifas de los servicios que prestaban sin que ello se viera reflejado en la calidad de los servicios que ofrecían y siguen percibiendo los mismos subsidios que antes percibían las empresas del Estado por un lado y sin control ya que los entes reguladores de las distintas actividades en la práctica funcionan como apéndices de las empresas a las que tienen que controlar por el otro, en tanto recientemente y para cerrar cuestiones de la interna pegotista, o mejor dicho para consolidar el giro hacia la pejotización del gobierno algunos de esos servicios han vuelto a ser administrados por el Estado nacional, lo que no está mal si por ejemplo al mismo tiempo liquidara LAFSA y su personal calificado se incorporara a la de Aerolíneas Argetinas, terminara allí la persecución política a más de 150 empleados entre pilotos y técnicos separados de sus puestos por no compartir los disparates de un grupo de dirigentes sindicales puestos a dirigir la empresa y se separa de cargos de conducción a funcionarios que responden al grupo Marsans aún en funciones.
Para finalizar el Estado Nacional transfirió responsabilidades que le eran propias a las Provincias y estas a los municipios.
Los gobiernos locales, debido a los procesos de transferencias antes aludido de responsabilidades han tenido que asumir, un rol más dinámico y comprometido con la totalidad de los problemas que afectan a la población y que básicamente pueden agruparse en cuatro retos o nuevos desafíos:
- la construcción de un sistema democrático sólido que pueda resistir la embestida permanente de los poderes fácticos que se resisten a ceder los espacios conquistados durante los gobiernos de facto que se instalaron en el continente durante la última mitad de la década del 70, que aseguren gobiernos democráticos y de mayorías, co – ayuden a la sociedad civil a construir ciudadanía y que canalicen las demandas y conflictos sociales.
- la democratización social, que implica el fomento a la participación ciudadana y a la superación de las desigualdades e incertidumbres que asolan a la humanidad, teniendo en cuenta especialmente el carácter nuevo de la exclusión social y sus efectos colaterales; esto es la total marginalidad de los excluidos del sistema y la prescindencia de la sociedad integrada hacia estos; esto significa que la sociedad que se defina a si misma como democrática deberá implementar la articulación de los recursos tácticos, estratégicos e ideológicos de los que dispone para terminar con este flagelo, ya que aquí confluyen dos situaciones contradictorias y simultáneas a la vez: la expansión y el estrechamiento de las condiciones de ciudadanía.
- la redefinición del rol de la economía y la autonomización de ésta respecto de la política, del modelo de desarrollo a implementar en el que el mercado y la apertura internacional no bastan para redefinir el proceso de inserción de la totalidad de la economía local o nacional en el mundo globalizado y no sólo a los sectores incluidos de la sociedad.
- la rediscusión de los conceptos de modernidad, la construcción de sujetos democráticos desde una perspectiva alterna y posiciones colectivas.
Todo este proceso, la transferencia de responsabilidades, enmarcados en políticas de descentralización y regionalización y los retos que conllevan, se han dado en denominar por el rol que adquieren las ciudades y las regiones frente al aumento de los reclamos de los ciudadanos “el nuevo localismo”.
En consecuencia el papel que los gobiernos locales cumplen con relación al desarrollo económico de sus comunidades, tiende a ser cada vez más alto y más crucial ya que,
- apunta a llenar el vacío que se ha generado como consecuencia del retroceso de los gobiernos nacionales
- soporta los efectos y las presiones, que ejercen los organismos de crédito multilaterales y los grandes acreedores externos tenedores de « títulos de la deuda externa », que no aceptaron las propuestas Lavagna para su cambio, para que el gobierno nacional se hagan cargo de la totalidad de la misma, desatendiendo en consecuencia los reclamos sociales
- sufre sobre el territorio los procesos de autonomización de la economía y las comunicaciones, que han traído aparejado el cierre de plantas fabriles, la desocupación de millones de personas, procesos de desafiliación social creciente, y consecuentemente nuevas incertidumbres
- la crisis de los modelos y los paradigmas productivistas de matriz desarrollista interna como consecuencia de los efectos devastadores de la globalización
Los gobiernos locales y las instituciones afrontan cada vez más y mayores demandas de parte de la sociedad.
No sólo en lo referente a las mutaciones vinculadas al mundo del trabajo y la equidad como consecuencia de los avances de la tecnología, es decir el desempleo generalizado y la pobreza estructural, los retrocesos y vacíos del modelo del estado de bienestar keinesiano, en lo referente a políticas de pleno empleo registrado, mejoras y extensión de los beneficios en la seguridad socio-sanitaria, sino también a aquellas vinculadas a las nuevas demandas educativas, la degradación constante y creciente del medio ambiente, malestar social creciente que se manifiesta a través de violencia en las escuelas y los hogares, sentimiento de aumento de inseguridad por parte de los ciudadanos, mayores niveles en el consumo de sustancias farmacológicas de uso prohibido, etc.
Este aumento de los reclamos colectivos y de situaciones sociales antes desconocidas, por su complejidad y diversidad desborda las capacidades de los gobiernos locales y nacionales, por la falta de respuesta del sistema político, agrava los males que padecen las sociedades atrapadas en un ajuste estructural de sus economías que parecen no tener fin, la ineficacia e ineficiencia en la prestación de los servicios públicos muchos de ellos privatizados y la falta de control por parte del Estado sobre los mismos.
Paralelamente asistimos a un renacer de las ciudades, estimaciones realizadas por la ONU sostienen, que dentro de aproximadamente 10 años las 2/3 partes de la población mundial vivirá en ciudades, las mismas estarán colmadas de personas que huyen del campo buscando nuevos horizontes que se les niega en aquel. Esta constante migración del campo a las ciudades pone de manifiesto el carácter eminentemente urbano de la pobreza estructural.
Asomarse a un "balcón urbano” implica ver frente a nuestros ojos un remarker de "Blader runner", que nos asusta desde nuestra mala conciencia formada en el proyecto inacabado de la modernidad y las frustraciones que conlleva en si misma.
El vértigo y el vacío propio de las acciones fractuales de la postmodernidad periférica nos asola.
Ahora bien, si la ciudad es entendida como un espacio dotado de un conjunto de elementos capaces de promover la identificación con un espacio de relación interpersonal y de erigirse en un hecho histórico frente al aumento de esos lugares del anonimato y el vaco que al antropólogo francés Marc Augué denomina "le non liex" (los no lugares) y que se multiplican día a día como efecto del discurso de la postmodenidad períferica, construir los elementos estructurantes de una nueva cultura política ciudadana, auténticamente democrática y que se articule en el ejido de la ciudad sin restricciones, sin barreras y sin fronteras, es una asignatura pendiente del campo popular y de un gobierno que representa los intereses del pueblo y que afectan la calidad de la democracia.
Paralelamente, percibimos que existe una profunda crisis del sistema de representación político institucional, y la sociedad se siente cada vez más alejada de sus representantes.
El problema: legitimidad y eficacia, o legitimidad, efeciencia, eficacia y efectividad
La existencia de un gobierno democrático ha sigo siempre una condición elemental para la vida civilizada en una ciudad.
En consecuencia, el gobierno desde el momento mismo de la aparición del Estado moderno, y también quizás antes de este fenómeno, resulta ser y consiste en una institución legalizada, que se erige en núcleo central de una comunidad política, que debe contar con los siguientes atributos
- ostentar y detentar la autoridad suprema del Estado, su soberanía
- transmitir ordenes a los ciudadanos -, que deberían acatar, es decir ordena la vida económica, social, cultural y política de la población hasta donde llega el alcance de estas órdenes
- distribuye y redistribuye los bienes y recursos materiales que controla según su voluntad, atribuye ingresos, extrae impuestos y los destina para servicios, infraestructura, centralidades, riqueza y bienestar entre los ciudadanos
- otorga y quita privilegios, autoridad y reconocimiento a sus súbditos, es decir distribuye honores, castigos y ventajas o desventajas sociales a individuos, o colectivos sociales determinados
- se responsabiliza por la gerencia de aquellos aspectos de la vida social que no pueden estar en manos exclusivas de un grupo particular, pues son bienes u objetivos generales como la conducta de guerra, la emisión de moneda o la administración de justicia.
Estos atributos constituyen las condiciones esenciales y que ha de cumplir cualquier gobierno para que su existencia no sea precaria: la legitimidad y la eficacia.
Entonces a grandes rasgos podemos señalar que la gobernabilidad consiste en ejercer a la vez estas dos funciones.
Sucede asimismo, que su cumplimiento no siempre es perfecto. Entonces se puede hablar de un gobierno ampliamente ilegítimo con frecuencia basado en el ejercicio del terror político y del terrorismo de Estado para conseguir la obediencia y ejercer la eficacia, hasta aquellos que gozan de un amplio consenso popular en el desarrollo de sus actos gubernativos, pero que carecen de eficacia, eficiencia y efectividad en sus acciones.
La cuestión central para analizar con ustedes es aquella de deviene de la precariedad endémica que presentan los gobiernos latinoamericanos en esta hora como consecuencia directa de los efectos de la mundialización del orden económico y sus efectos directos y colaterales al interior de nuestras sociedades, de las presiones que ejercen los tenedores de los títulos de la deuda externa que no entraron en el mega cange propuesto por el gobierno en su momento, a través de algunos gobiernos centrales, de los organismos de crédito multinacional por un lado, y de la incapacidad de los partidos políticos populares de elaborar estrategias alternativas y creíbles para construir poder popular, de generar la masa critica capaz de ponerla en marcha.
Una definición
La cuestión radica en entender que la modernidad que pretende haber resuelto democráticamente las antinomias de legitimidad y eficacia, es precisamente la causa central y específica de los problemas de ingobernabilidad que dificultan la consolidación de nuestro sistema democrático y el bienestar de nuestro pueblo. Es decir el logro de los ideales y objetivos como civilizaciones de libertad, progreso y paz.
La modernidad puede ser entendida entonces como un vasto y complejo proceso cultural orientado hacia la creación de una comunidad política democrática y plenamente legítima, cuyos órganos gubernativos sean capaces de alcanzar esos objetivos de progreso, bienestar, ciudadanía y paz.
Entonces podemos decir que en nuestra concepción gobernabilidad es la cualidad propia de una comunidad política según la cual sus instituciones de gobierno actúan eficazmente dentro de su espacio de un modo considerado legítimo por la ciudadanía, permitiendo así el libre ejercicio de la voluntad política del poder ejecutivo mediante la obediencia del pueblo.
Gobernabilidad - gobernanza
Ahora bien en el estadio en el que se encuentran nuestras sociedades esta definición de gobernabilidad se ajusta a lo queremos?
Hace un tiempo nuestra sociedad se halla nuevamente faranduralizada con la aparición de candidatos que alegremente dicen que no saben nada de política, de otros que se presentan como lo “nuevo de lo nuevo” gastan fortunas rayando la violación a la ley sobre este tópico – el gasto de campaña- que son la cara visible de una nueva derecha populista, más formada y en consecuencia más peligrosa pro que no nuestra sus verdaderos objetivos, y que permanente se nos llama a optar al mejor estilo falaz de la revista Para Ti “ entre lo que se quiere o que se puede”, sin permitir discursivamente la existencia de una tercera opción: lo que se debe hacer.
Si nosotros planteamos como necesidad recrear los planteos originales de la modernidad clásica y como señala Marshall Bermmann la modernidad es proyecto inacabado, hay que recostarse en el planteo de unos de los filósofos más importante de este proyecto. Me refiero concretamente a Emmanuel Kant y en consecuencia optar correctamente por aquello que “debemos hacer”, en el marco de un “sapere aude”, para que el sistema recupere la confianza perdida por la ciudadanía.
Para ello es necesario hacer un buen gobierno, crear gobernanza.
José Luis Coraggio enseña desde unos años con la metáfora de un barco que guiado correctamente en medio de una tormenta llega a buen puerto y aquel que por carecer de buen piloto de tormenta queda a la deriva; en tanto, el escritor y psicoanalista argentino Germán García suele decir que cuando un barco se hunde unos gritan y otros organizan el salvataje.
Entonces es necesario construir gobernabilidad a través de la participación democrática popular, es decir con realismo y pragmatismo encarar acciones de gobierno apoyado en mecanismos que amplíen la base de sustentación del gobierno, mejorando el estándar de vida de la sociedad, y reduzca sustancialmente el riesgo de un crack institucional.
Es decir lo contrario a la política confrontativa delineada por el ex Presidente (en ejercicio).
Las opciones a futuro
Es decir, es necesario alcanzar un desarrollo sustentable de nuestra sociedad, propiciando la mejora del capital social nos enfrenta a tres dilemas
- el que parece instalarse y que es funcional al fundamentalismo del mercado que destruye el sistema político institucional, agrava la vulnerabilidad social y destruye el medio ambiente
- una posición ecologicista y centrada en el en la defensa inmediata de los derechos humanos que minimiza la cuestión económica
- una centrada en la permanencia y perfeccionamiento de las instituciones de la democracia representativa, que posterga las transformaciones económicas estructurales y profundas que se necesitan para el desarrollo sustentable, al quedar estos objetivos subordinados al mantenimiento o la construcción de algunos equilibrios políticos y “al realismo político”.
La construcción de una red de protección ciudadana. La economía social
Como el espacio que tradicionalmente era ocupado por el Estado social a través de una red de servicios para la promoción social de los derechos de los ciudadanos durante los últimos cincuenta años, primero fue desacreditado por ineficiente y luego abruptamente desarticulado por la desfinanciación del mismo partir de las políticas de ajuste estructural de la economía, con el objeto final de privatizar los servicios que presta.
La apuesta que afrontamos entonces desde el campo democrático y popular es la de crear espacios para la reconstrucción de ese Estado social, trabajar los intersticios que nos ha dejado la globalización - esa mezcla siniestra de autonomización de la economía y la comunicación-, revalorizando el sesgo autónomo que debe de tener la política, repensar las articulaciones entre lo formal y lo incluido por un lado con lo informal, lo marginal y la denominada nueva economía de los bordes por el otro. Esta apuesta no esta perdida del todo, ni mucho menos ya que a nuestro criterio existen aspectos reales que siguen de pie y que nos permiten pensar que es posible reformular el andamiaje del Estado social desacreditado por los pensadores de la derecha y el posibilismo. Creemos por lo tanto que hay que revalorizarlo resignificando las ideas fuerzas que le dieron origen y rearticulando los actores estratégicos que deben de asumir el compromiso público de su defensa y reconstrucción tanto desde el imaginario social y cultural como desde lo práctico.
Hoy en día, vivimos la tensión de dos cosmogonías
- la que es sostenida por los sectores vinculados al neoliberalismo y que asegura que ha de ser la mano invisible del mercado la que regule las relaciones sociales
- la de los que creemos que el Estado social deberá de ser reconstruido desde el Estado mismo como consecuencia de la conformación de una nueva hegemonía política y social que vencerá las dificultades que aparecen en el camino por medio de una batalla cultural
Para nosotros la estrategia de despegue se basa en potenciar un sistema de economía social y sus instrumentos.
Definir una empresa social parece hoy en día un verdadero oximoron. Nosotros en el aparente nudo que existe entre democracia y participación, rescatamos las ideas del valor de la solidaridad y los lazos fraternos construidos entre iguales, y de ellos los mecanismos del asociativismo y la cooperación; de allí entonces llegamos a nuestra primera aseveración : la razón social de la empresas social es cooperativa, es una estrategia productiva, pero anclada en lo social, para salir del asistencialismo y desde la economía de los bordes incursionar en lo formal o de lo reproductivo.
Para ello debemos embarcados en despertar la capacidad emprendedora que subyace en aquellos individuos que fueron expulsados del mercado formal para que encaren proyectos individuales y colectivos de emprendimientos productivos, saberes multidisciplinarios, para reconstruir el proyecto inacabado de la modernidad bajo el ordenador social que constituye el trabajo y derrotar el pesimismo y el malestar que asola a nuestra sociedad, con voluntad política, coherencia ideológica y honestidad intelectual.
Pero sin embargo, el malestar que atraviesa a la sociedad en nuestro país esta ligada a la existencia de un desempleo centralmente estructural y cuyos índices permanecen inalterables desde hace más de cinco años, a pesar de todos los planes de ajuste implementados.
La persistencia de este desempleo, alienta la sensación de pérdida de la identidad colectiva y nacional por un lado y una incertidumbre y un vacío existencial por el otro, destruyen el tejido social.
Pero estos fenómenos, son más profundos aún, porque lo que está en crisis o quebrado es tanto la organización societaria tal como la conocemos, como el sistema de representación del imaginario social colectivo.
Como la situación no puede comprenderse bien, el futuro comienza a percibirse por la sociedad como algo alejado a sus necesidades desde una perspectiva de rechazo y resignación.
Como es sabido en el contexto de la crisis que vivimos desde hace varios años recrear experiencia novedosa de reingeniería social como las diseñadas en Italia por Ota de Leonardis, Diana Mauri y Franceco Rotelli o las que impulsan grupos altermundistas franceses, creada desde el seno mismo de la sociedad, son una propuesta válidada, ya que
- es una herramienta idónea para la participación social y comunitaria, por que moviliza a los actores sociales con un objetivo concreto: mejorar las condiciones de vida de las personas que participan de los emprendimientos
- refunda el significado de pertenencia a una comunidad ya que dentro de la empresa social el individuo deja de sentirse un paria, para formar parte de esa micro sociedad de iguales que ahora no lo excluyen sino que por el contrario lo incluyen en el sistema de relaciones que se forman allí
- incluye desde una perspectiva alterna al sujeto dentro de la comunidad
- potencia y acrecienta los intercambios culturales y sociales
- resignifica el valor de la necesidad
- analizan mediante un auténtico proceso de democracia participativa las actitudes de los integrantes desde una perspectiva humana, alterna y crítica
- propicia redimensionar el consumo de los individuos por medio de un sistema de compras comunitarias, que lo hace consumir lo necesario
- revaloriza el valor de uso de los productos, porque ahora los miembros de los nodos, en este proceso no adquiere elementos, productos e insumos innecesarios, tronando de esta manera sustentable y armónico su vida rompiendo de esta manera la lógica del consumo fútil
- es una oportunidad construida colectivamente por excluidos del mercado formal del trabajo, para reinventar el mercado a través de la economía social y sus instrumentos, apelando a la confianza y a la solidaridad, en lugar de la cruda competencia instalada por el mercado
Plantea entonces
- el aprovechamiento integral de los bienes y servicios que son generados en el seno de la sociedad
- la capacitación integral de las personas que participan en el programa
- el desarrollo de una pauta cultural para la construcción de ciudadanía
- promover los principios de la economía social y el asociativismo
- propiciar nuevas formas de emprendimientos solidarios
Estos últimos suponen enarbolar un conjunto de ideas tales como
- la autogestión
- la democracia
- la cooperación
- la reciprocidad
- la responsabilidad social
- la sustentabilidad
- el desarrollo humano
- la participación social
- el igualitarismo
En este sentido creo necesario mantener latente las condiciones que se han establecido para instalar en marco de los máximos niveles decisorios de los ejecutivos comunales y provinciales la necesidad de impulsar la creación de empresas sociales como una herramienta y una estrategia idónea para salir de la crisis, a partir de Programas de Desarrollo Local, construyendo ciudadanía inclusiva.
Estos proyectos no son viables si no se privilegian la eficacia y la eficiencia del funcionamiento del sistema democrático y su articulación con la totalidad de los actores económicos que ostenten el mismo pensamiento y que estén dispuestos a posicionarse en esta coyuntura con otro norte distinto del actual.
Un norte que sea capaza de maximizar la utilización de los recursos económicos improductivos con una lógica de integración y no de exclusión, con una lógica que contemple
- el consumo justo
- el comercio ético
- la seguridad alimentaria de la población
- las inversiones sociales
- criterios de complementación campo – ciudad
Estos son las ideas fuerza que nos hacen pensar que a pesar de ser solo una de muchas más que pueden elaborarse, esta idea puede transformarse en una herramienta idónea para contribuir a la construcción de la gobernabilidad, sin repetir los herrores y los orrores (para que se noten) que cometimos en el pasado y que permitió que reviviéramos el mito de Sísifo.
Postscriptum con los años
El esqueleto de este texto fue escrito allá en el 2001, para la Jornda Avellaneda para todos organizada por Fernando Landaburu, en el marco del Programa REDINCO de la Municipalidad de Avellaneda, tengo que agradecer al Dr. Joaquín Alonso Freire, Vicerrector de la Universidad Margarita Abreu de La Habana Cuba, pero por sobre todo un amigo y compañero de ruta que no solo aporto sus comentarios y reflexiones, sino que además me cedio unos textos que estan publicados en este espacio, y del que no se nada hace varios años; el agradecimiento también es extensivo a Nicolás Entel a quien conocí como un destacado militante de la Franja Morada Secundaria en el Colegio Nacional de Buenos Aires, y al igual que Joaquín aportó y sugirió ideas que tome al momento del establecimiento de la redacción final del trabajo.
sábado, 30 de mayo de 2009
sábado, 6 de enero de 2007
La sociedad civil
Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas.
República de Cuba
El concepto de sociedad civil, siguiendo a Marx, aun cuando no exista un total consenso sobre las dimensiones teóricas y empíricas de su empleo y comprensión en la literatura científica, puede afirmarse que designa fundamentalmente y de forma generalizada, la esfera de actividad y de interrelaciones sociales sui generis -por su carácter integral- donde se producen y reproducen las grandes comunidades humanas y la vida inmediata (proceso de producción y reproducción física y cultural de las propias personas en tanto individuos y colectividades), en contraste con el poder político institucionalizado.
Por esa razón, con ella de una forma más o menos precisa se toma en consideración la esfera de conformación y despliegue de las relaciones socioclasistas, socioprofesionales, socioétnicas, raciales, nacionales, sociogeneracionales, intergenéricas, sociodemográficas, comunitarias, familiares, ideológico-espirituales, así como de la vida cotidiana, etcétera, en tanto fundamento y objeto del poder político. Entonces, desde el punto de vista de su volumen lógico incluye comunidades, organizaciones, individuos, instituciones, normas, actividades, relaciones, valores, saberes, etcétera.
Este concepto contrapone lo social a lo político, y a la mirada que lanza sobre el organismo social él vienen asociados otros del mismo orden como lo público y lo privado, la economía y la política, los deberes y los derechos, la producción e intercambio de valores espirituales, el proceso de socialización, particularmente política, etcétera.
El concepto de sociedad civil designa relaciones que sirven de base a la política, pero que son diferentes de ella, y no siempre necesitan una expresión de ese carácter, aun cuando dentro de ciertos límites sea el Estado quien las legaliza y sanciona con fuerza obligatoria universal. Pero es a su vez la sociedad civil quien legitima al Estado y demás procedimientos políticos. La expresión política de lo social no es primaria en sí misma, sino secundaria y puede, en consecuencia, tanto apresurarse como estar al mismo nivel o marchar a la zaga de las demandas de la sociedad como un todo.
Está claro que la relación del Estado y la sociedad civil es sumamente compleja. Siendo el Estado la institución fundamental que ejercita el poder político, no agota en sus límites todos los ámbitos de la política institucionalizada. Existen como regla otras instituciones y organizaciones, como los partidos políticos y los grupos de presión, que participan de un modo u otro de ella también. En consecuencia, en la literatura ha adquirido carta de ciudadanía el término de sociedad política, el cual expresa un canal de unión entre el Estado y la sociedad civil.Dicho de otra manera, los fenómenos que se abarcan por el término de sociedad civil son genéticamente primarios en relación con la sociedad política o el Estado, como su expresión fundamental o instituto más importante para el establecimiento y ejercicio del poder político; se comportan como el sustrato o contenido a que debe referirse la sociedad política y no como su derivado o apéndice. La sociedad política puede coadyuvar a la satisfacción de las necesidades progresivas de la sociedad civil u obstaculizarla, pero no es una finalidad en sí misma, sino un medio de esta última.